Steve Jobs (1955-2011), patriarca de la nueva era computacional y prolífico creador de gadgets, dio prueba de que un sueño sólo vale en la medida en que se ve concretado en la realidad. Murió a los 56 años el pasado 5 de octubre tras una lucha feroz contra el cáncer. “Steve te hacía sentir que eras parte de las revoluciones que cambiarían al mundo y entendías que el futuro era posible”, cuenta de su experiencia con él Ricardo Shahin, coach de negocios y director general de Apple Computer Mexico a finales de 1990.

Según las propias palabras del tecnólogo californiano, el mejor momento para hacer de un negocio el motor de cambio es el “ahora”. “Steve hacía que las cosas sucedieran”, señala Shahin. “Y legó a su personal el know how. Él no tenía que estar para que las cosas se ejecutaran”.

La aportación de Jobs consiste en el concepto íntegro de Apple, la marca más prestigiada de computadoras de lujo y alto rendimiento, donde la innovación no es un valor, sino la esencia de un corporativo que él diseñó a semejanza de sus expectativas. “Lo que hacía es que contagiaba esa mística, el amor y el deseo de hacer todo por la marca”, continúa Shahin.

“Recuerdo un póster”, dice Pablo Pozo, director de Marketing del Interactive Advertising Boureau (IAB) México, “de Apple con Einstein sosteniendo una manzana y el slogan Think different, y me pregunté ‘¿cómo voy a pensar diferente?’; eso sembró la semilla de su visión en mí, cambió mi forma de ver el mundo, de hacer las cosas”, asegura.

A diferencia de Bill Gates, que se volvió multimillonario con productos que solucionaban problemas del presente, Jobs siempre trabajó en computadoras que debían verse  como uno se imaginaba el futuro. Esto fue posible gracias a que su diseño de productos es único. “Si tienes las cajas de Apple en las manos no quieres romperlas”, señala Gabriel Martínez Meave, director general de la agencia de diseño Estudio Kimera. “La experiencia con estos productos es de enamoramiento por su alta calidad gráfica”.

“La visión de negocio del inventor de Apple ha impulsado el desarrollo de nuevos esquemas para el ecosistema digital y la interactividad empresarial”, argumenta Pozo. Pero cuidado: el sueño de Jobs no podía realizarse con un modelo tradicional de negocio. Por eso, sigue sus pasos si tu proyecto tiene como finalidad crear algo que nadie antes se hubiera imaginado necesitar, si es capaz de inventar hábitos de consumo e impactar toda una cultura.

Del garaje al Apple Campus


En la década de 1970 había dos horizontes para el emprendedor: la riqueza y la transformación del mundo. El ex CEO de Apple buscó el segundo y consiguió el primero. Su prosperidad sólo le importaba en la medida que podía contar con recursos para crear nuevos conceptos tecnológicos.

Su historia comienza con Steve Wozniak en el lugar favorito de los emprendedores estadounidenses: un garaje de los suburbios en California, EE.UU. En 1976 fundaron Apple Computer Company. Pero la estrategia agresiva de difusión que Jobs tenía desde entonces le permitió que en 1980 su empresa se volviera un fenómeno público. Así que en ese año estableció sus operaciones en la ciudad de Cupertino, California, pasando del garaje a un centro de desarrollo.

En 1982, con apenas 27 años de edad, se consolida como icono de la innovación. Si bien Jobs no era un ingeniero de hardware ni un programador, él se consideraba líder en tecnología. Era el mánager de su equipo, la cabeza creativa. “Steve era un hombre de mercadotecnia, que sabía que innovar es ir más allá de agregar valor; planeaba el qué, cómo, cuándo, dónde y con quién lo iba a hacer”, agrega Shahin.

Pero al inicio, su constante intromisión en los pequeños detalles técnicos enloqueció a los socios y ocasionó problemas por imponerse en asuntos que no le correspondían. Así que el CEO que el propio Jobs contrató para su compañía, John Sculley, lo obligó a renunciar en 1985; a lo que respondió con la fundación de NeXT Computer Inc.

El problema durante la primera gestión de Apple fue que Jobs no entendió que él no era la empresa. De ahí que NeXT también se encontró al borde de la quiebra en 1995. Esto le dejó una lección para su futura carrera de CEO: respaldarse con una estrategia integral que conjugara los talentos de cada persona de la compañía.
Apple Computer adquirió en 1996 a NeXT por US$400 millones con el fin de actualizar el sistema operativo de Macintosh. El resto es una carrera de éxitos personales para Jobs de la mano de Apple. En 2007 la revista Fortune lo etiquetó como la persona más poderosa del mundo de los negocios, y en 2009 lo eligió como el empresario de la década.

En el ranking de CNNMoney.com, Apple encabeza el listado de las 50 empresas más admiradas por la cúpula empresarial. ¿La razón? Una racha creativa que concibió a nuevos consumidores y destapó mercados: la introducción al mercado retail –pasando de Cupertino al resto del mundo–, el iPod, iPod touch, iPhone, iTunes y el iPad.

Con el fin de proteger su legado, Jobs inició en 2004 un entrenamiento interno para sus ejecutivos, para mantener el estilo de su dirección. La culminación del proyecto consiste en un ambicioso complejo arquitectónico, al que se le llama Apple Campus, para mudarse de Cupertino a Silicon Valley. Ahí se concentrarán 13,000 empleados para desarrollar tecnología y estrategias de mercado.

“Siempre he dicho que si alguna vez llega el día en que ya no pueda cumplir con mis funciones como CEO de Apple, yo seré el primero en hacerlo saber”, dijo Jobs en una carta publicada por la empresa en agosto de este año. “Por desgracia, ese día ha llegado”. Unas semanas más tarde, el mundo tendría que lidiar con su ausencia. 

“No sólo se perdió un innovador, se perdió un líder”, sentencia Shahin. “Se perdió un motor, una fuente de energía poderosa que generaba cambios”. Por su parte, David Geisen, de ClickOnero, afirma que “todavía nos falta ver en perspectiva cómo impactó al mercado on line; porque Steve concebía de otra manera las cosas, y seguro sabía algo que aún no entendemos del mundo digital”. Mientras que José Carlos García de Letona, de la productora Ánima Estudios, opina que esto se debe a que para Jobs “el desarrollo tecnológico siempre estaba al servicio de la historia”.

Las generaciones por venir agradecerán el hecho de vivir en el mundo que Steve Jobs ayudó a hacer posible. En tanto que los emprendedores se lo agradecerán al morder la manzana de la empresa que construyó desde un sencillo garaje.

El impacto de la manzana


Para algunos puristas de la informática, el cerebro que creó las Macintosh fue Wozniak. Pero Jobs revolucionó la forma de hacer negocios tecnológicos, registrando durante su dirección 317 patentes que impactaron diversas industrias.

Computación personal. Desde la Apple I hasta la MacBook Air, Mac mini, iMac y Mac Pro, el concepto de computadora personal cobró un sentido de vanguardia computacional, al grado de hoy formar parte de la mayoría de los hogares en Estados Unidos. Esta innovación cerró con broche de oro su primera época al lanzar en 1984 la Macintosh, la primera computadora personal con teclado, mouse, pantalla y gráficos claros y sencillos, compitiendo con IBM a pesar de ser una empresa en proceso de crecimiento.

Industria musical. El iPod vino a desbancar al Walkman y al MP3. Al primero por ser más práctico y menos estorboso, y al segundo porque otorgaba los mismos beneficios de manera legal y con mayor calidad. Así, Apple comenzó a despedirse gradualmente del CD. La creación de iTunes representó una de las primeras revoluciones digitales del momento que, sumadas al iPod, cambiaron los hábitos de consumo en la industria musical. La llegada de The Beatles a iTunes dejó fuera de la jugada al sello discográfico EMI, dotando de nueva vida a la tienda en línea y colocándola como el nuevo estandarte de la industria musical.

Cine. Mientras dirigía la compañía NeXT Computer, compró un proyecto del director de cine George Lucas y reunió a un equipo de científicos, artistas y animadores que se convirtió en Pixar Animation Studios. Su primera obra, Toy Story (1995), le valió varios premios Oscar a la excelencia artística y tecnológica, e hizo de la animación por computadora una forma nueva de la cinematografía.

“El impacto de Pixar también se ve reflejado en la parte tecnológica de las películas, siendo los pioneros en largometrajes CGI e innovando y perfeccionando en cada nueva producción los resultados y procesos técnicos”, explica José Carlos García de Letona, vicepresidente ejecutivo de Ánima Estudios, productora mexicana que participó recientemente en la película animada Don Gato (2011).

e-Commerce. “Él cambió la manera de comprar y vender en Internet a través de la popularización de los micro-pagos con el iPod y iTunes”, dice David Geisen, CEO de ClickOnero, empresa dedicada a la venta en línea de cupones de descuento. Gracias a iTunes, el mercado legal de venta de música por Internet creció un 80 por ciento. 
La existencia de estas plataformas “hoy permite comerciar con herramientas creativas sólo de uso digital, como las aplicaciones”, afirma Geisen. Que se hiciera de forma tan profesional y con tan altos estándares, “facilitó que el consumidor empezara a confiar en los formatos de compra on line”.

Dispositivos móviles. El fracaso del Newton –asistente digital personal (PDA) comercializado entre 1993 y 1998– ante el ascenso de la Palm propuso un nuevo reto para Jobs, que lo llevó al desarrollo del iPod touch y al iPhone –el smartphone por excelencia y el más propositivo en conceptos de interacción con el usuario–. Su ventaja es integrar canales de comunicación –telefonía celular, mail, mensajería instantánea, redes sociales, chats– con propiedades de entretenimiento del iPod –música, videos, videojuegos, unidad de almacenamiento de datos, aplicaciones, etc.


The Beatles, la banda inglesa icono del rock, debutó por primera vez en la radio hace más de 50 años con la canción ‘Love me do’. Hoy, después de más de cuatro décadas de separarse el Cuarteto de Liverpool, su legado prevalece no sólo en la música, sino también en los archivos de la historia del siglo XX. 

Y es que más allá de los numerosos récords que ostentan, entre ellos las 27 canciones que lograron colocar en el número uno de las listas de popularidad (en Estados Unidos y Reino Unido) y de los mil millones de discos vendidos, The Beatles se convirtieron en el emblema de una generación y de la forma de pensar de una época. 

Para conseguir este éxito se requirió de mucho más que sólo talento; se requirió de una visión de negocios y de una detallada estrategia de posicionamiento. Por eso, te presentamos algunas lecciones que la agrupación conformada por John, George, Paul y Ringo le entregan a todo aquel que quiera convertir un producto en un rotundo éxito:


1. Construye una marca


En la década de los 60 existieron numerosos grupos de rock -de gran calidad-, entre ellos The Who, The Animals, Simon & Garfunkel y por supuesto, The Rolling Stones. The Beatles entendieron que para diferenciarse no bastaba con tener buenas canciones, necesitaban algo más. Por eso, The Beatles (con ayuda de Brian Epstein) desarrollaron un estilo novedoso de vestirse, peinarse y de actuar en el escenario y más tarde también de pensar al convertirse en pregoneros de la paz y defensores del medio ambiente. Finalmente, construyeron una de las marcas más valiosas del siglo pasado. 

Además, otro de los motivos que han convertido a The Beatles en una leyenda son todas las historias que rodean al grupo, en especial la referente a la supuesta muerte del verdadero Paul McCartney y de las letras escondidas de sus canciones. Hoy "los genios de Liverpool" no sólo son sinónimo de buena música, sino de un estilo de vida y de pensamiento que marcó a toda una generación y que continúa influyendo a las posteriores. 

Lección: No basta tener un buen producto, necesitas crear una ventaja competitiva que te diferencie de los demás.    

2. No dejes de innovar


Hacer un repaso de la música de The Beatles a través del tiempo es como dar un paseo a través de numerosos géneros y estilos musicales que van desde las baladas hasta el rock psicodélico. Entre cada disco, la propuesta de sonido es totalmente distinta, lo cual es perceptible también en sus portadas, y que denotan la constante búsqueda de la perfección y de ritmos más complejos.

Lección: La innovación es la que hace al líder. No es suficiente crear una fórmula ganadora (The Beatles establecieron el orden musical que debe seguir una canción para ser un hit); un verdadero líder sabe reinventarse y adaptarse a los tiempos para mantenerse a la vanguardia, a pesar de que no todas sus estrategias -o productos- consigan el mismo éxito.   


3. Elige bien a tus socios


La asociación de The Beatles no se realizó a partir de relaciones de amistad (aunque McCartney y Harrison eran amigos desde antes de tocar juntos). Los cuatro integrantes aprendieron a tocar sus instrumentos por separado y con bandas particulares hasta que, poco a poco, fueron sustituyendo a sus miembros originales. Ser un Beatle fue cuestión de mérito y la banda se mantuvo unida mientras esto tuvo sentido y los cuatro integrantes compartieron una misma visión. 

Lección: Al iniciar una empresa con un socio busca a una persona que tenga características y habilidades complementarias a las tuyas. No necesita ser tu amigo, sino un empresario que comparte tu visión aunque probablemente no comparta tu estilo ni personalidad.  


4. Ten una responsabilidad social


La historia de The Beatles cambió cuando viajaron a India impulsados por el Maharishi Mahesh Yogi. Fue durante el tiempo que pasaron en el subcontinente asiático cuando escribieron algunas de sus más célebres canciones pero también cuando “se encontraron a sí mismos”. Ya no sólo eran músicos, también eran promotores de la paz y así lo demostraron en algunas canciones (All You Need Is Love y Let it Be por ejemplo). Incluso Harrison fue reconocido por sus labores a favor de Bangladesh, mientras que Lennon se convirtió en uno de los grandes críticos de la Guerra en Vietnam.

Lección: El éxito no sólo se trata de generar ganancias ni beneficios para uno mismo; un empresario exitoso es aquel que actúa a favor de su sociedad y del planeta en el que vive. Para conseguir el respeto y una buena percepción del público debes tener y cumplir con un plan de responsabilidad social. 


5. Asesórate con los mejores


El éxito de The Beatles no hubiese sido el mismo sin el impulso de su manager Brian Epstein (quien descubrió su talento y también fue el encargado de diseñar su imagen, muy alejada de las chamarras de piel estilo Elvis) y de su productor, el experimentado George Martin, quienes los sacaron de los bares de Liverpool para ponerlos en la escena mundial. 

Lección: Un líder de negocios sabe que, a pesar de su experiencia, el consejo de personas externas a su empresa es muy valioso. Rodéate de un buen equipo de asesores, consejeros y expertos que te ayuden a superar dificultades y a potenciar tus habilidades.  


6. Rompe esquemas


The Beatles rompieron el estatus quo de la música y del ambiente artístico en varios sentidos. Introdujeron nuevos ritmos, instrumentos atípicos y realizaron varios experimentos en su música y en sus actuaciones. Quizás uno de los mayores ejemplos fue la grabación de su éxito All You Need Is Love que, además de haber sido en vivo, fue la primera transmisión global de televisión vía satélite. Pero también eran personas originales y auténticas, lo que demostraron en las numerosas entrevistas que les hicieron donde siempre mostraron su personalidad rebelde e inconformista. 

Lección: Nada está escrito, tampoco en el ambiente de los negocios. Los empresarios, músicos y artistas que han roto con las reglas son los más recordados y los que trascienden. No te limites a copiar estrategias ganadoras, mejor crea las tuyas propias. 


7. No te des por vencido


Hasta The Beatles probaron el sabor del fracaso. La banda de Liverpool experimentó el rechazo de los principales sellos discográficos británicos hasta que Brian Epstein logró que Parlophone, una pequeña subsidiaria de EMI Records, aceptara realizar una prueba del grupo. 

Lección: Si tienes un producto o servicio en el que realmente crees, no te des por vencido. Si tu idea es buena tarde o temprano encontrarás el apoyo para hacerla realidad. Un verdadero emprendedor es perseverante y aprende a superar los obstáculos. 


8. Pasión


The Beatles eran unos auténticos amantes de la música. A lo largo de su carrera, estuvieron dispuestos a aprender a tocar distintos instrumentos musicales y a probar diferentes sonidos. Todos fueron compositores y creadores; todos cantaron, corearon y tocaron. Por ejemplo, Paul inició tocando la guitarra, pero a falta de un bajista aprendió a tocar el bajo; John aprendió a tocar el piano y se hizo un prodigio de éste, mientras que George introdujo el sitar. 

Lección: Sin duda, la mayor clave del éxito -en cualquier disciplina- está en la vocación y en la pasión por aquello que se hace. Es sólo con esta pasión que un emprendedor desea aprender, transformar y reinventarse. Y es también sólo con la pasión que se logra trascender en el tiempo


En días pasados, la reconocida revista Forbes publicó su listado 2014 de las Personas más Poderosas del Mundo. El primer puesto lo ocupó el presidente de Rusia Vladimir Putin, mientras que en el segundo lugar se encuentra su par estadounidense Barack Obama (quien recientemente sufrió un fuerte revés en las elecciones).

El listado reúne a 72 personas de diferentes ámbitos - como políticos e incluso al Papa Francisco-, sin embargo, los empresarios también ocuparon importantes posiciones en este ranking. Aquí te compartimos los 10 más poderosos del Forbe:

Bill Gates. El co-fundador de Microsoft ocupa la séptima posición de este listado. Aunque hace un tiempo que ya no se encuentra a la cabeza de la compañía, actualmente posee una envidiable fortuna de US$81,600 millones. Junto a su esposa, Melinda, preside la fundación de beneficencia de mayor alcance del mundo (Bill & Melinda Gates Foundation) que tiene como objetivo ayudar a las personas en condiciones de pobreza, especialmente a las aquejadas por enfermedades como la malaria.

Sergey Brin y Larry Page. Los co-fundadores de Google ocupan la posición número nueve. Los creadores del mayor buscador del planeta (y de cientos de productos y aplicaciones) son considerados influyentes no sólo en el ámbito de la tecnología, sino también de la investigación y la cultura. Asimismo, este año Google fue considerada la empresa más valiosa del mundo, al igual que el mejor lugar para trabajar. Nada mal.

Jeff Bezos. El fundador del gigante del e-commerce Amazon.com, se colocó en el puesto 16 de las Personas más Poderosas del Mundo. Esto no sólo debido a su creciente compañía de comercio electrónico (que también ha destacado en la promoción de dispositivos como Kindle y un smartphone); sino también al hecho de que en agosto de 2013 adquirió el periódico The Washington Post. Bezos tiene 50 años, sin embargo no se detiene y continúa innovando en la tecnología, ofreciendo, por ejemplo, entregas de pedidos por medio de drones.

Mark Zuckerberg. El creador y CEO de Facebook está en el lugar número 22 de este ranking de Forbes. Aunque en los últimos tiempos su red social ha sido por su enfoque comercial, lo cierto es que Facebook está más vivo que nunca. Cerca del 20 por ciento de la población mundial usa su servicio, y en el tercer cuarto de este año presentó grandes resultados financieros. A esto hay que agregarle que meses atrás adquirió la popular plataforma de mensajería WhatsApp. Además de los negocios, “Zuck” es un activo filántropo (donó una importante cantidad para la lucha contra el ébola) y su ambicioso proyecto Internet.org busca llevar red a todos los rincones.

Michael Bloomberg. El fundador y nuevamente CEO de Bloomberg L.P. se ubicó en el puesto 23 del listado. Bloomberg, quien dejó un tiempo su compañía al ser electo como alcalde de Nueva York, posee el 88 por ciento de su gigantesca compañía que para este 2014 sumará más de US$9,000 millones de ganancias. Quizás éste sea uno de los casos más interesantes del ranking, puesto que es cuestionable si su posición se debe al cargo político que dejó en 2013 o a su muy rentable vida empresarial.

Jack Ma. El fundador de Alibaba, la plataforma de comercio electrónico más valiosa del mundo, se encuentra en el lugar número 30. Después de que su compañía se hiciera pública y alcanzara los US$25 millones en septiembre pasado, Ma se convirtió en el hombre más rico de China. Jack, quien fuera un maestro de inglés e iniciara su compañía con sólo 60 mil dólares, destaca por su filosofía empresarial basada en la colaboración. Se espera que Alibaba se expanda en América y Europa, a la par que invierte en startups como Uber.

Masayoshi Son. En el lugar 38 del listado se ubica el fundador de SoftBank, una compañía originaria de Japón. Entre los datos interesantes de este empresario está que invirtió US$20 millones en Jack Ma y su plataforma Alibaba hace 14 años. La jugada de Son es buscar emprendedores con gran potencial e invertir en ellos. Su objetivo actual es la India, donde espera realizar inversiones por más de US$10,000 millones en comercio electrónico a lo largo de la próxima década. La carrera de emprendedor de Son tuvo su aliciente al patentar un dispositivo de traducción que vendió a Sharp Electronics.

Robin Li. Aunque Google domina la escena de los buscadores en buena parte de los países, Baidu es el “rey” de los buscadores en China. Por ello, Li se coloca en la posición 41 de la lista de Forbes. Li participó activamente ayudando al gobierno chino en sus esfuerzos por censurar el ámbito online, razón por la cual Google no tiene injerencia en el país oriental. A partir de su experiencia en el proyecto de censura, Li conjugó sus intereses políticos con los empresariales, convirtiéndose en un importante consejero político en 2013.

Elon Musk. Probablemente el empresario más innovador y visionario de nuestra época ocupa el sitio 52 del listado. Musk es fundador y CEO de SpaceX, una compañía que fabrica cohetes comerciales, así como  CEO de Tesla Motors, que diseña y fabrica vehículos eléctricos, y cofundador de la plataforma de pagos Paypal. Para muchos medios y personas influyentes el emprendedor de origen sudafricano es el más destacable del siglo XXI; y quizás su reciente contrato con la NASA y su nuevo auto, el Tesla Model D, que se auto estaciona sean los mejores reafirmantes.


El maestro de inglés y emprendedor Jack Ma fundó Alibaba hace 15 años en su pequeño departamento en Hanzhou, China. El viernes pasado, Ma se convirtió en el hombre más rico de China. Con una capitalización de mercado de 231 mil millones de dólares, el minorista online es casi tan valioso como Wal-mart y más grande que Amazon y eBay combinados.

Esto es sólo el comienzo, ya que Alibaba planea expandirse en América y Europa invirtiendo casi mil millones de dólares en varias startups de Estados Unidos incluyendo Uber, Lyft, ShopRunner, Fanatics, Tango y Kabam.

Todo emprendedor aspirante y actual debería aprender cómo fue que un maestro de inglés chino convirtió una visión, un grupo de amigos y 60 mil dólares en grandes riquezas y en la empresa más valiosa de comercio electrónico. Sin duda, este caso será estudiado en las escuelas de negocios durante generaciones.

1. Comienza aquí, ve a donde sea.

Reconociendo la importancia del inglés, cuando Ma era joven llevaba su bicicleta a un hotel cercano y guiaba a los extranjeros alrededor de la ciudad sólo para aprender y practicar el lenguaje. Su pasión por el emprendedurismo en muchas formas se parece a Masayoshi Son, quien creció siendo pobre y siguió su sueño a Silicon Valley graduándose de U.C. Berkeley antes de fundar Softbank. Como presidente de Softbank y Sprint, Son es ahora el hombre más rico de Japón.


2. Tenía una visión….y ayuda de los demás. 

Ma vio en internet un gran potencial para conectar negocios a través de todos los habitantes de China. So y su esposa juntaron a 17 amigos y reunieron 60 mil dólares para fundar la empresa. Eso creó una base para la estructura dinámica en cuanto a los socios de la empresa y una cultura organizacional única diseñada para crear la colaboración, disminuir la burocracia y promover la rendición de cuentas para un crecimiento a largo plazo.

3. Ve por lo grande o vete a casa.

Aunque el crowdfunding hubiera existido cuando Alibaba fue fundada, dudo que Ma hubiera tomado esa ruta. En lugar de eso, él y sus amigos apostaron todo logrando tener una inversión ángel de cinco millones de dólares, 20 millones de Softbank en el 2000, mil millones de Yahoo cinco años después y 1.6 mil millones de Silver Lake Partners y DST Global en 2011. Así es como logras cosas grandes.

4. Los grandes problemas llevan a grandes oportunidades.

La falta de materiales para la infraestructura en China siempre ha sido un obstáculo insuperable para la gran cantidad de comerciantes de pequeños negocios. Alibaba resolvió eso y ahora representa el 80 por ciento del comercio electrónico del país asiático.

5. La innovación viene de individuos únicos que piensan y actúan diferente. 

Todos hablan sobre cambiar el mundo y ganar miles de dólares, pero aquellos que realmente lo logran es gente excepcional con grandes ideas, una visión poco común y gran pasión para hacer el trabajo. La innovación disruptiva viene de las personas que no siguen el mismo estatus quo y que buscan formar su propio camino.

6. Párate en los hombros de los gigantes….pero aprende de sus errores.

Como Amazon y eBay, Alibaba es una empresa de e-commerce, pero ahí es donde la similitud termina. Alibaba realmente no tiene un inventario o vende cosas. Es un intermediario que colecta las tarifas anuales y comisiones de comerciantes más grandes y tarifas de publicidad de los más pequeños. El resultado es uno de los negocios más escalables y rentables del mundo.

7. ¿Qué hay en el nombre? Menos de lo que crees.

Apple, Facebook, Google, Microsoft, Uber, Starbucks. ¿Qué tienen en común todos estos nombres y empresas? Nada. Algunas son uniones o nombres inventados. Lo que tu negocio hace por los clientes es lo que cuenta, no tu nombre o marca personal.

Jack Ma estaba sentado en una cafetería de San Francisco cuando pensó en cómo Ali Baba escuchó por casualidad la contraseña secreta de Los 40 Ladrones: “ábrete sésamo” y obtuvo grandes riquezas. Tenía mucho que ver con su visión de liberar el gran potencial de los pequeños y medianos comerciantes de China. Ahora ya sabes el secreto de cómo logró su sueño.


Nadie dijo que ser emprendedor es fácil. Un millón de obstáculos pueden estar en tu camino todos los días. Los pesimistas y los problemas presupuestarios pueden ser suficientes para que una persona promedio levante la bandera blanca.

Pero tú no eres una persona promedio: Eres un emprendedor. Eso significa que hasta cuando los tiempos son difíciles, vas a avanzar hacia adelante.

Aun así, todo esto de iniciar un negocio se vuelve muy abrumador; tómate un descanso y busca más motivaciones. ¿Y qué mejor que encontrar la inspiración viendo películas? Ya sea una aventura reconfortante, una comedia irreverente o un documental que te haga meditar, una película puede inspirar y motivar al dueño de un negocio. Con eso en mente, aquí hay once películas que todo emprendedor tiene que ver:

1. Red Social (The Social Network)

No fue ninguna sorpresa que esta cinta fuera un éxito en taquilla cuando salió en 2010. Después de todo, todos querían ver cómo Mark Zuckerberg pasó de ser un estudiante de Harvard a un joven capaz de lanzar la red social más popular en el mundo.

¿Por qué verla? No tomes en cuenta que estuvo excesivamente dramatizada. La película les da a los espectadores un mejor entendimiento de cómo hacer que una startup tenga éxito al exhibir algunas cualidades como ser flexible y resistente. Cada vez que veo esta cinta me motiva a ser un mejor emprendedor.

2. Éxito a cualquier precio (Glengarry Glen Ross)

Basado en la obra ganadora del Pulitzer de Davil Mamet, esta película explora el despiadado mundo de los bienes raíces de Chicago. Mira más de cerca las mentiras y traiciones que la gente soporta sólo para tener éxito en los negocios.

¿Por qué verla? Desafortunadamente, el mundo empresarial puede ser brutal, algo que aprenderás aunque seas un vendedor. Esta película de 1992 ilustra qué tan vicioso puede ser el mundo.

3. Los piratas de Silicon Valey (Pirates of Silicon Valley)

Esta cinta fue hecha para la televisión y salió en 1999. Cubre los primeros días del principal centro de tecnología de Estados Unidos y el levantamiento posterior de Bill Gates y Steve Jobs. Esta película, estilo documental, nos da una visión interesante de los fundadores de Microsoft y Apple.

¿Por qué verla? Los emprendedores todavía están buscando inspiración de estos dos icónicos “piratas”. Definitivamente aporta puntos importantes para aprender y tomar en cuenta.

4. Ciudadano Kane (Citizen Kane)

Aunque no seas un emprendedor, tienes que ver esta obra maestra de Orson Wells de 1941. La película toca la vida de un personaje ficticio, Charles Foster Kane, un magnate de la prensa basado en William Randolph Hearst y su búsqueda por la fortuna y el poder. Al final, Kane entiende lo que es de verdad importante en la vida.

¿Por qué verla? Aunque lanzar un negocio exitoso es la meta de cada emprendedor, no es la única meta en la vida.

5. En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness) - sic. The Pursuit of Happiness -

Basada en la historia real de Chris Gardner, esta cinta de Will Smith es una de las más alentadoras y motivadoras para los emprendedores. Si no te provoca nada ver a Chris y a su hijo luchar para alcanzar sus sueños, entonces probablemente no estés listo para luchar por tus sueños.

¿Por qué verla? Aunque se quedó sin casa y luchó para proveerle a su hijo, Chris nunca se rindió para conseguir lo que quería. Esa pasión y sacrificio es algo que cada emprendedor debe estar dispuesto a dar.

6. Moneyball: El juego de la fortuna (Moneyball)

No tienes que ser un fan del béisbol para disfrutar el papel de Brad Pitt como Billy Beane, el gerente general de los Atléticos de Oakland. Debido a que el equipo no tenía el financiamiento para gastar en los jugadores, Beane tenía que descubrir una manera única para competir.

¿Por qué verla? Beane debía ser innovador. Ésa es una de las cualidades más conocidas de los emprendedores: darse cuenta cómo hacer algo mejor. Beane nunca les hizo caso a los pesimistas ni abandonó su visión.

7. Rocky

Ésta es otra película que todos deben de ver por lo menos una vez. Sylvester Stallone escribió y protagonizó esta historia sobre Rocky Balboa, un hombre que lucha contra Apollo Creed para ser el campeón de peso completo.

¿Por qué verla? Aunque el mundo te diga que nunca tendrás la oportunidad de ser exitoso, sigue luchando. Ese espíritu competitivo te puede llevar muy lejos. Te reto a escuchar la clásica banda sonora de Bill Conti y no motivarte.

8. El poder y la avaricia (Wall Street)

En 1987, el director Oliver Stone hizo a Gordon Gekko (Michael Douglas) uno de los personajes más infames en la historia del cine con su frase “La avaricia es buena”. La película se centra en las decisiones ilegales y poco éticas hechas por Bud Fox (Charlie Sheen) para convertirse en un ricachón como Gekko, un invasor corporativo.

¿Por qué verla? No te vendas únicamente por el dinero. Recuerda, ser un emprendedor no es sólo sobre volverte rico y famoso.

9. Jerry Maguire, amor y desafío (Jerry Maguire)

El protagonista Jerry Maguire (Tom Cruise) lo tenía todo: una gran carrera, muchos amigos y una hermosa prometida. Un día, tuvo una epifanía: Los agentes deportivos no deberían estar buscando más dinero sino una manera de cuidar mejor de sus clientes. Jerry lo pierde todo y se aventura en un viaje para recuperar lo que perdió.

¿Por qué verla? Cuando sigues un sueño, todo lo demás encajará perfectamente tanto en lo profesional como en lo personal. Jerry Maguire aprende eventualmente esta valiosa lección.

10. Enredos de oficina (Office Space)

Esta comedia de 1999 de Mike Judge, se enfoca en Peter Gibbons (Ron Livingston), quien eventualmente se da cuenta que odia sentarse dentro de un cubículo y tomar órdenes de su terrible jefe Bill Lumbergh (Gary Cole).

¿Por qué verla? Todo emprendedor odia trabajar para alguien más y a veces puede ir a los extremos para ser despedido: no estoy diciendo que hagas algo así, podrías ir a la cárcel.

11. El lobo de Wall Street (Wolf of Wall Street)

Esta cinta dirigida por Martin Scorsese y que narra la historia del agente de bolsa neoyorkino, Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), es quizás el mejor ejemplo de lo que la ambición y los excesos pueden hacer con una persona exitosa. Sin embargo, también es destacable la pasión de Belfort y su seguridad en sí mismo y en su trabajo.



Chris Gardner padeció los estragos de la pobreza y vivió en las calles de Nueva York. En 1982, cuando la tasa de desempleo en Estados Unidos era del 10.9%  fue uno de los tantos norteamericanos que perdió su trabajo.

A sus 28 años tuvo que dormir en los baños públicos y cuidar a su hijo de cinco. Hoy, 32 años después, es dueño de la casa de correduría de valores Gardner Rich & Company. Es un filántropo y conferencista exitoso que trata de inspirar a la gente a superar los obstáculos de la vida, lo que le ha valido el mote de CEO de la felicidad. También es autor del libro the Pursuit of Happyness (En busca de la felicidad. Amistad, 2009)  y Start Where you are (Comienza donde estás. Amistad, 2009).

Su historia de vida fue llevada a la pantalla grande en 2006 en la cinta The Pursuit of Happyness (En busca de la felicidad) una cinta protagonizada por Will Smith. Esto fue lo que dijo en una entrevista.

¿Qué es la felicidad?

Ser feliz es disfrutar la vida. No es tener dinero. Para mí, es tener salud a mis 61 años y hacer lo que me gusta. Hoy trabajo más duro que cuando tenía un empleo, pero sucede que hago lo que quiero y no tengo un jefe diciéndome qué hacer, cuándo y cómo. Ahora, después de 30 años estoy retirado de mi negocio y realizar lo que quiero con mi vida es una bendición.

¿Qué es el éxito?

Tienes que apasionarte para tener éxito. No se trata de querer hacer dinero porque cualquiera puede hacerlo, sino de tener esa luz en los ojos, la determinación y el compromiso. No te levantas un día y ya lo tienes. Es algo que implica sangre, sudor y lágrimas y tener la voluntad de comprometerte a construir algo que puede tardar años. En México y Latinoamérica veo a más y más gente creando sus propias oportunidades, que dice no sólo quiero ser bueno, sino el mejor y un emprendedor de clase mundial. Eso me emociona.

¿Hay una edad para emprender?

La edad no es un límite para emprender. En el mundo corporativo si tienes más de 50 años te dicen que ya estás acabado, pero a esa edad tienes todo lo que necesitas para ser parte integral del esfuerzo emprendedor: la reputación en los negocios, las relaciones y sabes comunicar tus ideas. Quien te conozca estará deseando ser tu cliente. Por otro lado, si eres joven ganas experiencia. Todo lo que hiciste en tu pasado, tus habilidades, talentos son transferibles. La clave es que las transmitas en algo en lo que seas apasionado.

¿Qué es innovar?

El mundo no necesita más de lo mismo. Es el ser diferente lo que te va a distinguir del resto de la gente y no cualquiera va a lograrlo. Habrá quien te diga que no puedes porque eso nunca ha funcionado o no se ha hecho, pero eso es ser disruptivo. Y tu puedes ser y hacer cualquier cosa. Eso es lo que me decía mi madre cuando era niño, que me viera a mi mismo con los ojos del alma haciendo lo que nadie más haría y nadie mas podía ver. Ese fue el mejor regalo y fue revolucionario y disruptivo para su época.

¿Cómo encontrar el balance en la vida?

En mi caso tuve que trabajar como padre soltero y también que ver por mis hijos. Algunas veces la gente me pregunta cómo elegiste entre lo que te apasionaba y lo que era práctico.  La verdad es que algunas veces tienes que hacer ambas cosas y eso es todo. Además, tienes que hacer elecciones. No puedes hacer todo. Tienes que aprender a decir “no”.
De hecho, hoy es mi palabra favorita y es algo que manejo muy bien. Aprendí que en ciertas situaciones tanto el trabajo como la familia son importantes, pero en mi caso, mi familia es primero y punto. Tal vez tengas la gran presentación o una conferencia muy importante, pero tu hijo sólo va a tener un primer partido de  f​u​tbol, tu hija sólo va a tener un primer baile de graduación y si no vas, te lo pierdes para siempre.

¿A quién admiras?

A mi madre, Miles Davis, Nelson Mandela. Todos ellos personajes disruptivos. Miles cambió la música cuatro o cinco veces y Mandela el mundo. No se me olvida la primera vez que lo conocí. Bajó y me dijo bienvenido hijo. Para un chico que nunca conoció a su padre, la primera vez que estás ante un hombre que te dice bienvenido a casa hijo es el inicio del cambio de tu mundo.


No importa qué tan inteligente seas o qué tan brillante o disruptivo sea tu concepto de negocios, todo emprendedor necesita de un buen mentor.

Alguien en algún lado ha pasado por lo mismo que tú estás experimentando ahora mismo, y esta persona ha salido del otro lado armada con información invaluable. De hecho, la diferencia entre un emprendedor que parece ser competente y uno que ya está disfrutando del éxito viene de la mentoría. Los buenos consejos pueden ser tan importantes como el financiamiento en las primeras etapas de la empresa.

La necesidad de un mentor es obvia, pero buscar uno puede ser algo difícil y retador. ¿Cómo puedes encontrar a la persona indicada? Hay muchas rutas diferentes, algunas descritas en artículos previos. A veces tendrás que hacer mucha investigación. Trata de ir a eventos de la industria como comidas, seminarios, pláticas y conferencias. Habla con las personas, escucha sus historias y planea reuniones con los que puedas para aprender más.

Otro gran lugar para encontrar a un mentor potencial es en internet. Busca eventos o grupos de Facebook de un determinado sector o industria, suscríbete a las newsletters, sigue a personas interesantes o individuos relevantes en Twitter o LinkedIn, ponte en contacto y haz preguntas, justo como lo puedes hacer conmigo.

Asegúrate de escoger a alguien que tenga experiencia y conexiones dentro de tu área y nivel de negocio. Si eres un empresario nuevo, por ejemplo en la industria de construcción y reparación de casas, no deberías perder tu tiempo tratando de cortejar a un gran ejecutivo en una empresa multinacional de ingeniería. Enfócate en encontrar a alguien que haya tenido un negocio similar al tuyo y que entienda los caminos y problemas de construir un negocio así.

Ten en mente que un consejero que ofrece su tiempo a cambio de una compensación no es la misma cosa que un mentor. Aunque los consejeros y consultores pueden ser muy buenos, los mentores reales son efectivos en parte porque sólo están interesados en ayudar a los otros para tener éxito.

Si todavía no tienes a alguien en mente, haz una lista de las personas exitosas en tu comunidad. ¿Hay alguien en esa lista que admires y respetes? Invítala/o a comer, tomar un café o pídele 30 minutos para platicar. Cuando decidas acercarte a alguien, asegúrate de que no lo hagas a ciegas, tienes que saber qué quieres preguntar. Explica lo que te emociona sobre tu servicio o producto, sé honesto respecto a tus miedos y pide retroalimentación.

No siempre es buena idea hacer una propuesta formal para que alguien sea tu mentor (“¿podrías ser mi mentor?”); esas relaciones salen solas y les tomará tiempo crecer, así que empieza pidiendo consejos simples sobre un proyecto o problema. Cuando localices un buen mentor, éste te servirá como ejemplo, un apoyo y ultimadamente un amigo.

Si se hace bien, la mentoría es buena para los dos. Es importante nutrir la relación, así que encuentra formas de juntarte con esa persona aunque no tenga que ver con los negocios. La mentoría ha tenido un profundo impacto en mi vida y en el éxito de Virgin. Como lo he escrito antes, le atribuyo mucho el éxito de Virgin Atlantic a mi relación con mi propio mentor, Sir Freddie Laker, el fundador de Lake Airways.

Nunca hubiera llegado tan lejos sin la sabiduría de Freddie. Él fue el que me dijo que fuera la imagen de la empresa, un consejo que ha influenciado el enfoque de mis negocios.

Si puedes compartir las habilidades que has aprendido debes convertirte en mentor. Encontrar el éxito es difícil, por eso los emprendedores deberían poder obtener un poco de ayuda en el camino. Como Zig Ziglar dijo una vez: “Mucha gente ha ido más lejos de lo que creía porque alguien más creía que podía”, así que sal de aquí y encuentra un mentor que te ayude en el paso al éxito.


Hay muchas razones para no iniciar tu propio negocio. Las probabilidades son que no te harás rico o famoso. Sólo una de cada 10,000 startups llega a valer millones de dólares. No estoy seguro qué tan cierto sea ese número, pero hay que asumir que está lo suficientemente cerca a la realidad para indicar que tener una nueva empresa no es el camino seguro a la riqueza.

Otra razón para no hacerlo es no disfrutar la experiencia de trabajar para un jefe, ya que los que han lanzado sus empresas tienen un nuevo tipo de jefes. Si no quieres pasar tu tiempo trabajado para alguien, toma en cuenta que tener tu propio negocio no te liberará de tener un jefe. Tendrás que rendirle cuentas a tus empleados, clientes, inversionistas y proveedores. Si esos dos motivos no te convencen entonces ¿por qué hacerlo?


Aquí hay cuatro razones.

1. Has encontrado un problema y estás dispuesto a buscar una solución aunque te tome entre 80 y 100 horas a la semana resolverlo. Si realmente crees que has encontrado un problema importante, tal vez tengas una buena razón para empezar una empresa. Sólo entiende que si quieres seguir tu pasión para solucionar ese problema, vas a descuidar a tu familia y tu salud. Tal vez vas a quedarte sin dinero y no tendrás éxito, pero si puedes trabajar bajo esas condiciones tal vez puedas crear tu empresa.

2. Muchos clientes ven este problema como algo molesto y nadie más ofrece una solución. Recientemente escuché sobre un emprendedor que creía realmente en su idea. Se gastó millones de dólares de su propio dinero durante 15 años mientras desarrollaba una solución. No obstante, el mes pasado cerró su negocio, a pesar de que la solución era excelente.

El problema era que esta medida resolvía un problema que no era tan grande para los consumidores. En otras palabras, las personas apostaban más a las soluciones menos elegantes que ya existían. Esta es una lección valiosa, asegúrate de no cometer el mismo error.

3. Tu visión es tan convincente que eres capaz de formar un equipo de primera calidad. Hasta las personas más inteligentes en el mundo necesitan la ayuda de otros para construir su negocio. Sólo tendrás éxito si convences a gente talentosa de que se una a ti en esa búsqueda.

4. Crees realmente en tu visión, tanto que estarías dispuesto/a a contratar a tu reemplazo y quitarte de en medio. Muchos fundadores no tienen las habilidades necesarias para convertir una gran idea en un negocio. Algunas personas como Jeff Bezos de Amazon comenzaron con un plan de negocios y terminaron siendo líderes de una empresa de 82 mil millones de dólares.

Si eres tan apasionado como para querer que tu visión se vuelva realidad y estarías dispuesto a dejar el mando a alguien más capaz, entonces pasaste el examen final. Con esta decisión tal vez acabes siendo el más rico de todos.


Establecer metas es una parte integral de elegir el negocio adecuado para ti. Al fin y al cabo, si tu negocio no satisface tus metas personales probablemente no te sentirás feliz de despertar cada mañana para tratar de hacer que tu negocio tenga éxito, y tarde o temprano vas a dejar de esforzarte para lograr que el concepto funcione. Así que cuando establezcas las metas, fíjate que tengan las siguientes cualidades:

Especificidad. Tienes mejores oportunidades de alcanzar una meta si ésta es específica. “Conseguir capital” no es una meta específica; “conseguir $100,000 para el 1 de julio”, sí lo es.

Optimismo. Sé optimista cuando fijes metas. “Ser capaz de pagar las cuentas” no es precisamente una meta inspiradora. “Lograr seguridad financiera” enuncia tu objetivo de una manera más positiva, y por consiguiente orienta tu energía a lograrlo.

Realismo. Si estableces la meta de ganar $1 millón en un mes cuando tú jamás has ganado eso en un año, se trata de un objetivo nada realista. Comienza con pequeños pasos, como incrementar un 25% tu ingreso mensual. Una vez que hayas alcanzado tu primera meta, puedes fijar unas más grandes.

Corto y largo plazos. Las metas a corto plazo son las que resultan asequibles en alguna semanas y hasta en un año. Las metas de largo plazo pueden abarcar cinco, 10 e incluso 20 años. Deben ser sustancialmente mayores que las de corto plazo, pero aun así deben ser realistas.

A la hora de fijarse metas, hay que considerar algunos factores:

Ingresos. Muchos emprendedores se adentran en los negocios para obtener seguridad financiera. Calcula cuánto dinero quieres generar durante tu primer año de operaciones y cuánto cada año a partir de entonces, hasta sumar cinco años.

Estilo de vida. Esto incluye aspectos como viajar, horas de trabajo, inversión de recursos personales y ubicación geográfica. ¿Estás dispuesto a viajar o a mudarte? ¿Cuántas horas estás dispuesto a trabajar? ¿Qué recursos estás dispuesto a poner en riesgo?

Tipo de trabajo. Para establecer metas de acuerdo con el tipo de trabajo, necesitas determinar si te visualizas trabajando al aire libre, en una oficina, con computadoras, por teléfono, con montones de personas, con niños, etcétera.

Satisfacción personal. Seamos sinceros: mucha gente incursiona en los negocios para satisfacer su ego. Poseer una empresa puede ser, en efecto, muy gratificante para el ego, especialmente si estás en un rubro que se considere glamoroso y emocionante. Necesitas determinar cuán importante es para ti la gratificación personal y qué negocios cubren perfectamente esa necesidad.

La regla más importante para someterte a una autoevaluación y fijar tus metas es actuar con honestidad.

Lánzate a los negocios con los ojos bien abiertos con respecto a tus fortalezas y debilidades, lo que te agrada y lo que te disgusta, así como con objetivos claros te permitirá confrontar las decisiones que deberás encarar con más seguridad y muchas más posibilidades de éxito.


El creador de Facebook, Mark Zuckerberg, vio la oportunidad perfecta para crear, lo que más tarde se convertiría, en la red social más famosa de todo el mundo. Se puede decir que supo elegir el momento exacto para desarrrollar su idea. Tú también puedes convertirte en tu dueño y luchar por tus propios proyectos. ¿Cómo saber cuándo hacerlo? Aquí tienes 10 razones que te lo indicarán.

1. Tus capacidades no están valoradas 


Te has dado cuenta de que la empresa donde trabajas no tiene en cuenta el potencial de tus cualidades y no saca partido de tu rendimiento laboral. Sientes que podrías hacer más y obtener más beneficio de tu trabajo. 

2. Tus ideas triunfan 

Sueles hacer partícipes a tus compañeros de todas las ideas que rondan en tu cabeza. Casi todas tienen una gran aceptación y sorprenden a los profesionales con los que te reunes. Es un síntoma de que quieres experimentar nuevas fórmulas de negocio y tienes la clave para que se hagan posible. 

3. Eres una persona emprendedora 

Siempre has sabido que podrías encabezar la dirección de una empresa porque tus conocimientos y tu capacidad de responsabilidad te lo permiten. Intentas estudiar a fondo el mercado y estás atento a cualquier oportunidad que encuentres para aprovecharla al máximo. 

4. Has visto ese espacio vacío que nadie ve 

Tu constante formación y la implicación por desarrollarte profesionalmente han hecho que vayas por delante de otros. Sabes que en el mercado hay nuevos proyectos que pueden encajar con el ritmo de la sociedad y crees tener el adecuado para crear tu negocio. 

5. Cuentas con el trabajo de profesionales 

Has sabido ganarte el aprecio de tus compañeros de profesión y quieren formar parte de tu equipo. Es momento de poner en marcha tu negocio porque sabes que tu equipo estará formado por personas cualificadas para desempeñar un gran trabajo y comprometidas con lo que hacen. 

6. Tu cuenta bancaria está en auge 

Los trabajos que has ido realizando durante tus años como empleado te han dado una solvencia económica que, ahora, te ayudará. Has sabido administrarte bien y tienes ahorros para invertir en tu negocio. Sabes que no perderás dinero porque estás seguro del camino que quieres emprender. 

7. Estas harto de jefes incompetentes 

Tus experiencias laborales no han sido totalmente satisfactorias porque nunca has admirado al líder de tu empresa. Has tenido jefes que no han sabido estar a la altura de las circunstancias y han conseguido desmotivarte. Quieres volver a tener el entusiasmo con el que empezaste tu carrera laboral. 

8. Quieres probar cosas nuevas 

Sabes que tu negocio puede triunfar pero también eres consciente de la posibilidad de fracasar. Aún así, en tu interior sientes que, al menos, tienes que intentarlo y averiguar por ti mismo qué pasará. Sabes que, aunque no consigas lo que quieres, será una experiencia espectacular. 

9. Cuentas con el apoyo de tu entorno 

Te sientes privilegiado porque, tanto tus familiares como tus amigos han sabido comprender tus ganas por conseguir alcanzar el éxito con un negocio propio y apoyan tu elección. Es importante que cuando inicies tu camino como empresario estés arropado por la gente que te quiere. En los momentos difíciles, los necesitarás. 

10. Siempre has soñado con esto 

Quizás es el punto en el que más te tienes que apoyar cuando decidas dar vida a tu empresa. Los sueños se pueden hacer realidad si haces algo para conseguirlo. La vida te está presentado la oportunidad de hacer lo que siempre has querido. No le des la espalda y lánzate a conquistar tus metas. 

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